domingo, 12 de julio de 2009

CAPITULO 1: PESADILLA





CAPITULO 1: PESADILLA


Todo empezó una mañana de enero, una semana antes de regresar a clases, mi ultimo semestre de escuela y después la universidad, era algo alentador paro al mismo tiempo triste; con demasiadas expectativas para algunos, con temores para otros; para mi no era más que un cambio, uno grande claro; de eso era de lo único que estaba segura sin dejar de lado el hecho de que sabia que carrera escogería, desde los 10 años lo había sabido: periodismo.


La verdad desconozco el porque de esta decisión, no la se a ciencia cierta, pero siempre fui muy curiosa, siempre quería saber el porque de las cosas, investigar los misterios, los rumores; a diferencia de algunos, solo unos pocos, tenia el apoyo total de mis padres Sebastián y Elena y la admiración de mis hermanos Emmanuel y Tristán por mi convicción y determinación de mas de 7 años; faltaban tan solo 5 meses para cumplir mi mayoría de edad.



Eran las dos de la madrugada cuando hice estas conjeturas, no me preocupo la hora puesto que era considerada las mas fiel seguidora de Morfeo en mi casa debido a mis “pequeñas” siestas de tres horas todas las tardes sin falta alguna. Pero con el paso de los días comencé a preguntarme el porque de mi falta de sueño, lo cual también lo percibió mi madre, la cual me había visto ya en dos ocasiones merodeando por la casa en busca de algo en que ocupar mi tiempo. Pero esta noche fue el colmo, lo que hizo que ella se preocupara. Estaba yo en la sala con la televisión prendida sin ver algo en realidad, no dejaba siquiera que los anunciantes pronunciaran palabra alguna, cuando oí que una puerta el la parte de arriba de la casa se abría, deje de presionar el botón del control remoto y al fin el conductor pudo hablar, pero eso no importo porque mi atención se centraba en los pies que bajaban las escaleras. Era mi madre.


-¿Milena eres tu?- dijo ella con voz todavía dormida


-Si mama, soy yo- le respondí con voz cansada y aburrida por no encontrar que hacer con mi tiempo.


-Que horas son, que no tienes sueño- pregunto de nuevo


-No, espero que empiece una película, la que estaba no era buena-


Ella hizo una mueca de desaprobación, ya se encontraba a mi lado.


-¿Todavía no empieza la otra?- pregunto extrañada


Las dos sufríamos ese mal, el vicio de ver películas, nos considerábamos cinéfilas.


-No, se me hace raro, tal vez ya no la pongan- rezongue, no muy alegre por ese hecho.

-¿Cuantos días llevas así?- me dijo.


-No se, como tres- mentí este era el sexto día consecutivo con esta falta de sueño.


-Estas preocupada, ¿porque no duermes bien?- me cuestiono ella con tono preocupado.


-No, debe ser porque ya voy a entrar a la escuela, ya sabes, los nervios normales- esboce una sonrisa para que ella dejara el tema por la paz


-Si, debe ser eso- dijo pensativa


Al decir esto yo lo pensé también, era lo que siempre me pasaba antes de entrar a la escuela, pero esta vez había algo mas; sabia que serian los últimos meses al lado de mi mejor amigo y amor secreto. Porque tenía que ser así, todo por culpa de una maldita reunión y un maldito juego. Si, lo que paso ese día lo cambio todo para mí.


Tenia poco mas de un mes de no verlo o saber de el con excepción de los mensajes que intercambiamos el 24 y el 31 claro; me sentía demasiado ansiosa por ver su rostro, oír su voz y percibir su aroma; ese que solo se comparaba con el que tienen los bebes recién nacidos.


Pasaron algunos minutos mientras yo pensaba esto; mi madre me interrumpió.


--No, al parecer ya no la van a poner-- dijo resignada


--Bueno, entonces ya me voy a dormir—dije con voz todavía ausente.


Me levante y me dirigí a la cocina, tome un vaso de la alacena y fui al refrigerador, tome el cartón de leche y llene mi vaso. Después lo puse en el microondas un minuto para que se tibiara un poco, dicen que un vaso de leche tibia ayuda a conciliar el sueño. Deseaba que así fuera, apenas deje que el timbre del micro sonara una vez y abrí la puerta, saque el vaso y lo bebí de un solo trago, deje el vaso en el fregadero, regrese a la sala y apague la televisión; mi madre ya me esperaba al pie de las escaleras.


-Buenas noches, ya duérmete- pronuncio al mismo tiempo que comenzaba a subirlas


- Sí, ya voy; que descanses- respondí e inmediatamente bostece.


Genial al parecer la leche si había ayudado o el hecho de que haba aceptado que estaba nerviosa; no importaba cual fuera, parecía que estaba lista para dormir; al fin.


Subí a mi cuarto, teniendo cuidado de no hacer ruido para no despertar mas gente; cerré mi puerta con cuidado y me senté en mi cama observe mi celular, vi la hora ya pasaban de las tres de la madrugada, puse la alarma a las 10 a.m., esperando tener fuerzas para levantarme lo cerré y puse en la cómoda que tenia a un lado de mi cama. Me metí n las cobijas, me acurruque y cerré mis ojos.


Cuando los abrí me encontraba en casa de Melanie, una de mis tres mejores amigas; a mi lado estaban Fernanda y Arizbeth, el resto de la chicas; Melanie se había levantado para atender la puerta; era Bruno. No podía ser estaba soñando con aquella maldita reunión, esto seria una pesadilla. Todo lo veía como si estuviera en una sala de cine, y esta era una película que ya había visto, sabia que era lo que sucedería.


--Hola, de que me perdí—dijo el esbozando una sonrisa picara y cierta burla.


--Ja, ja, ja – dijimos las tres al mismo tiempo en tono sarcástico.


--Y los demás? – dije dirigiéndome a el

-- Vienen en camino, en unos 15 minutos estarán aquí – respondió

--Bien, entonces que vamos a hacer—intervino Mela


Todos la miramos sorprendidos


--Tu nos invitaste, no pensaste que íbamos a hacer—dije yo reclamándole


--No, que quieren hacer, de que tienen ganas—pregunto Mela


-Rentemos una película, una de miedo – propuso Bruno


-No, una romántica – dijo Fer


-Mejor una de comedia – repuso Ariz


-Hay que esperar a los demás – concluí yo


Todos coincidieron conmigo por lo que comenzamos a platicar de otras cosas, mientras llegaban los otros. Hablamos del día de escuela, y como el profesor de Química nos había llamado la atención, por estar platicando e ignorarlo cuando estaba al frente de la clase. Pasaron los minutos y sonó el timbre.


-Son ellos—dijo Fer. Mela se levanto y fue a abrirles. En cuanto entraron Bruno les comento los posibles planes.


-Que dicen – los cuestiono Mela


-Si esta bien, no?– Dijo Alex que al mismo tiempo miraba a Julio y a Pablo.


-Si – dijeron estos con una sonrisa


-Pues vámonos—dijo Melanie.


Todas tomamos nuestros bolsos y desfilamos hacia la salida. El centro comercial estaba a 5 cuadras de la casa de Mela, así que caminamos. Ellas como siempre haciendo bromas y nosotras tratando de no enojarnos por estas.


Al fin llegamos y nos dirigimos al Blockbuster. Ya dentro del local nos dividimos en grupos, yo me fui con Bruno, Julio con Pablo y Alex con las demás chicas.


Comencé a caminar a través de los pasillos son realmente ver los títulos, yo sabia que película quería ver y sabia donde se encontraba, lo que no sabia era si los demás estarían de acuerdo. Por lo que me limite a aparentar estar buscando alguna y me dije que después vería yo mi película. Bruno me seguía de cerca, el si estaba estudiando los títulos; lo mire de reojo, parecía que una llamaba su atención el también me miro de reojo y los dos nos reímos.


-Que, me estas espiando –dije


-Yo?, si ti me estabas viendo primero –alego en su defensa.


-Bueno, ya! ! , cual te agrado –repuse al mismo tiempo que le daba un golpe en su brazo.


-Auch –dijo y se sobo el brazo con su mano.


-No seas exagerado, apenas te toque – dije en tono de burla


-Si me dolió –dijo con fingida voz de dolor.


-Ay aja, ya escogiste que película vas a proponer- le conteste


-No, dejare que los demás hagan sus propuestas, dudo que tengan ganas de esa clase de película –repuso el.


-Dime, yo quiero saber, no importa si hoy no la vemos; otro día la vemos_ dije casi suplicando


-No te rías –me advirtió


-Prometido—


-He…esta—dijo y al mismo tiempo señalaba la película.


La vi y me sorprendió un poco, lo admito, era la misma que yo quería ver: Orgullo y Prejuicio.


-Aahh, porque pensaste que me iba a reír—lo cuestione


-No se, siempre quiero ver películas algo sosas –se justifico


-Es la misma que yo quiero ver –


Me miro incrédulo, creía que me estaba burlando de el.


-Es enserio, pero si, dudo que aquellos quieran verla – dije


En ese momento nos llamaron los otros que ya se habían reunido.


-Vamos—grite para que me oyeran los demás y jale a Bruno para que viniera conmigo.


Me tomo por los hombros y me siguió. Nos reunimos.


-Que paso, cual veremos –Pregunte


-Estamos entre Terror en Amityville y Este cuerpo no es mío: Alex dice que le da lo mismo y requerimos su voto, no traen ninguna? – Expuso Melanie


-No—entonamos al mismo tiempo


-Entonces voten, ya me quiero ir—dijo Fer un poco harta


-Yo voto por Este cuerpo no es mío – vote


-Yo igual—coincidió Bruno


-Bien, entonces vámonos—concluye Alex


Melanie se dirigió al mostrador para pedir la película mientras nosotros desalojábamos el local. Aguardamos afuera para que ella se nos uniera.


-Y que vamos a comer? –pregunto Julio


-Hay botana en la casa—Respondió Mela


-Que bien, ya tengo hambre- repuso Pablo


El trayecto de vuelta a la casa fue tranquilo, yo quería hablar con Bruno pero sabía que no era el momento. Llegamos a la casa, los chicos tomaron posesión de la sala y nosotras nos dirigimos a la cocina para preparar la “nutritiva” cena.


-Pedimos una pizza? –Pregunto Melanie


-No se. Pregúntales a ellos, ellos son los tragones – dije riéndome


-HEY, KIEREN PIZZA? – grito Mela en dirección a la sala


-SI – gritaron todos


-DE QUE? – pregunto Ariz con el mismo volumen


Pensaron un momento puesto que se hizo un silencio.


-PEPERONNI—respondió Bruno


-Ok – dije yo


Melanie levanto el auricular y marco el N°, el cual sabia de memoria y pidió la pizza. Llevamos la botana a la sala.


-Y los refrescos? – Pregunto Julio


-Ay, los refrescos, yo voy—repuse al mismo tiempo que me volvía en dirección a la cocina.



Estaba sirviendo los refrescos cuando me percate que Bruno entraba en la estancia.


-Te ayudo- pregunto


-Si quieres, no es gran cosa- le dije encogiéndome de hombros


Asintió con un movimiento de cabeza y una sonrisa. Coloco los vasos en una charola, la tome y el tomo los envases que aun tenían líquido. Volvimos a la sala y en ese momento sonó el timbre


-LA PIZZA- gritaron los chicos


Mela fue a la puerta para recibirla, Alex la siguió para ayudarle con el paquete, la llevo a la sala y todos se abalanzaron sobre ella como típicos hombres. Yo esboce una sonrisa ante tal escena. Ya que todos habían tomado su porción nosotras nos dispusimos a hacer lo mismo solo que con mucho mas cuidado, claro.



Cambiaron el canal de la TV para ver la película y todos nos colocamos en los asientos. Todos alcanzaron lugar menos yo, al percatarse de esto Bruno me ofreció su asiento con un movimiento de cabeza, yo le dije que no de igual manera, me lanzo una mirada de pocos amigos.


Me encontraba recargada en el descansa-brazos junto a mis amigas, tome mi vaso y plato y me dirigí a mi nuevo asiento; el se levanto y en un susurro dije


-y tu, ya no hay asientos- le hice ver con voz culpable. El río y con un movimiento de sus ojos me señalo el suelo, hice una mueca de desagrado.


-Recárgate en el sofá o te vas a cansar- dije


El asintió con la cabeza. Se sentó y recargo la cabeza en el sofá, la película siguió, había momentos en que miraba a mis amigos atentos a la película deteniéndome unos segundos mas en el que se hallaba a mi lado, de pronto sentí el deseo de tocar su cabello; no es que antes no lo hubiera tocado, pero esto era diferente ya que me detuve antes de hacerlo, no me explicaba el porque de mi cautela; pero lo deje pasar y seguí viendo la película.


Cuando comenzaron los créditos, los chicos comenzaron a estirarse para relajar los músculos, nosotras comenzamos a recoger los trastes y la basura que se hizo.


- que mas vamos a hacer, o ya se quieren ir- dijo Mela


-No, que más hacemos- dijo Pablo


-Verdad o reto- propuso muy animada Fer


-No, mejor a la botella- dijo Ariz


-Ach, no que flojera- dije yo


-He… porque no quieres jugar- me pregunto Bruno sal mismo tiempo que me daba un pequeño codazo.


-Nada, pero no tengo ganas- dije un poco molesta dirigiéndome solo a el.


-Anda, no seas aguafiestas- me rogo Fer


-Ok- dije resignada. Esta sonrío


-Hay que hacer una mezcla de los 2- propuso Alex


-Como- pregunto Fer


-si, con la botella escoge quien manda a quien y se propone que quiere el castigado, verdad o reto, así es más interesante – le respondió Alex con voz juguetona


-Si, si, así es más emocionante- se le unió Fer


-Pues ya, traigan la botella- dijo Pablo


Nos dirigimos todos a la sala y nos sentamos en el piso alrededor de la mesa que se hallaba en el centro de la estancia. Nos sentamos de izquierda a derecha Mela, Alex, Fer, Julio, Ariz, Bruno, yo y Pablo. Comenzó Mela girando la botella, ella pondría la pregunta o el reto; la victima fue Ariz.


-Muy bien Ariz, que escoges Verdad o Reto- le cuestiono Mela


-Verdad….pero no te excedas, plis- le suplico Ariz


-Ok, ok, será algo leve- le prometió. Después se puso pensativa, todos aguardamos.


-Ok, lo tengo….cuando fue la ultima vez que besaste a alguien o que te besaron- dijo con voz curiosa.


-Ah- Suspiro aliviada- gracias, no lo recuerdo exactamente pero fue hace….auch 6 meses aprox- dijo algo perturbada por la respuesta. Al parecer era algo que no había meditado antes.


-Ok, te creo; tú sigues, gírala- le dijo Mel y le paso la botella. Ariz la giro y fue el turno de Bruno.


-Verdad o Reto Bruno, que pides- le dijo muy sonriente


-Reto, me gustan los retos- le respondió este, al mismo tiempo que alzaba una ceja.


-Ja, ja, ja, cálmate- le dije y le di un codazo. El volteo serio.


-Que, te dicen: Don reto- comente en tono sarcástico


-Como te iba a diciendo Ariz, reto- dijo y me regreso el codazo fingiendo que no había hecho tal comentario.


-Ok, tienes que bailar con… Milena, si; nunca los hemos visto bailar a ustedes, vamos-


-Que!! !- proteste- yo no tengo porque participar solo es para el- dije un poco molesta


-No, no, si que bailen- dijeron todos a coro. Bruno me miro con ojos tristes, al parecer le dolía mi comentario


-Si no quieres, no tienes que hacerlo, pueden ponerme otro- me dijo un poco triste pero al mismo tiempo esperanzado. Lo medite un momento.


-Esta bien, pero te advierto que yo no bailo, nunca he aprendido- le dije resignada


Ariz se puso de pie camino hacia el estereo y lo prendió, comenzó a buscar la canción entre todas las emisoras, ninguna era de su agrado. De repente encontró la correcta.


http://www.youtube.com/watch?v=AgqzGYNANaM (TODO CAMBIO -CAMILA)

-Esa, esa, corran que si se termina tendrán que bailar otra- nos amenazo.


Ante tal amenaza los 2 nos levantamos de inmediato y asumimos nuestros lugares. Me tomo por la cintura con su mano derecha y con la izquierda sostuvo mi mano. Yo no sabia con exactitud que hacer, me quede parada; solo sostuve su mano y la otra la coloque en su hombro. Era lo único que sabia, en cuanto al movimiento de mis pies, eso era otro asunto.


Trate de seguirlo y al parecer lo logre. Estábamos bailando.


-Ves, si sabes- me susurro


-No, solo te trato de seguir- le respondí


-Pues que bien me sigues- dijo con una sonrisa en su rostro


Fue en ese momento en que todo se volvió un desastre; lo mire fijamente y vi al
Bruno que en 6 años no había visto, ese Bruno tierno, alegre que siempre lo era pero vi en el al chico que podría hacerme feliz; no se como pero vi algo que me hizo sentir mariposas en mi estomago.


Me quede inmóvil y al mismo tiempo esperando que el no hubiera notado lo que acababa de descubrir. Oí a Mel decirle algo a Fer en susurros, las 2 sonrieron, las fulmine con la mirada, pero no me hicieron caso y continuaron su pequeña charla.


Retome el paso deseando que terminara la canción, se me hizo eterno aquel baile, pero al mismo tiempo no quería que terminara.



El baile termino, me quede parada pensando en mi terrible descubrimiento pues sabia que nunca me correspondería; el quería a otra no importaba el tiempo que había transcurrido, el no la olvidaba, no le importaba que ella no lo quisiera; parecía detestarlo después de aquel mes, glorioso para el, un pasatiempo para ella. Yo siempre lo apoye, le di ánimos pues quería que el fuera feliz: pero ahora quería que superara aquello para que me viera como yo había empezado a verlo.


Al darse cuenta de que no me moví se acerco a mi


-Te sientes bien?- pregunto con voz baja cerca de mi oído


-Ah… si- dije algo ausente todavía. Camine y volví a mi lugar. Me senté y no pude evitar voltear a mirarlo, el se percato de esto y me devolvió el gesto con una sonrisa. Yo también sonreí y enseguida desvíe la mirada.


Paso el rato, todos jugamos, reímos, hicimos bromas; llegado el momento la reunión finalizo. Me despedí de todos con una excepción. Lo esquive. La última de la que me despedí fue de Mela que me acompaño a la puerta.


-Mañana me vas a decir que tanto se secreteaban, eh- le dije en un susurro


-Nada malo, al contrario todo bueno- me dijo esbozando una sonrisa coqueta


-Mañana- le recalque y le di un beso en la mejilla. Ella me abrió la puerta y salí.


Comencé a caminar y oí gritar a Mela


-Milena espera a Bruno, te va acompañar- grito


-No hace falta- le respondí sin voltear alzando la mano. Era lo que menos quería en ese momento.


De pronto ya tenía a Bruno ami lado.


-Como que no hace falta, te pueden robar- dijo en tono de broma


-Me devuelven a la hora- le respondí seria


-No creo- me contradijo


-si, nadie me aguanta, tengo mal genio-


-Pues yo nunca te he visto de tal forma- dijo feliz


-Ni querrás verme, no me reconocerías- dije pensativa


-OK, te creo, no quiero verte enojada….¿estas enojada?- pregunto quedando pensativo por mi cambio de humor


-No, solo estoy cansada, quiero dormir- dije secamente para terminar con la conversación


Pareció no entender la indirecta, pues comenzó a picar mis costillas.


-No Bruno, no tengo humor, por favor- dije molesta


Se adelanto, pensé que lo había hecho sentir mal, iba a hablarle pero se me adelanto girando hacia mi y se quedo parado.


-A ver que tienes, estas enojada conmigo por lo del juego, dime, quiero saber- dijo con voz seria


-No- respondí aproximándome a el. Tome su mano y lo jale para que caminara a mi lado. El puso sus manos en mis hombros y yo sentí un cosquilleo en mi estomago.


-Me lo juras, no quiero que estés enojada conmigo- dijo con voz preocupada


- Te lo juro, no estoy molesta- respondí al mismo tiempo que sonreí


Extendió su brazo por mis hombros para darme un medio abrazo y suspiro aliviado. Continuamos caminando sin deshacer el abrazo. Pasamos junto al parque, al que no íbamos, voltee a verlo, lo tenia tan cerca de mi, mi mente comenzaba a divagar, con una pequeña sacudida a mi cabeza volví.


-Vamos a los columpios- dije con voz juguetona


-Unas carreritas- propuso el


Los 2 corrimos, claro que me gano, pero no por mucho. Tomamos nuestros columpios y nos dispusimos a mecernos, se sentía tan bien el viento en mi cara. Mis pies libres y el a mi lado, alegre sonriente juguetón.

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